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002.
Mastitis en verano
El verano no es una época en
que prestemos mucha atención al tema de la mastitis. Hay pocas vacas en el
tambo y pocos tratamientos de mastitis.
Sin embargo, en esta época se
determina gran parte de lo que va a pasar en materia de mastitis durante
el resto del año. Por qué?
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Secamos la mayoría de las
vacas.
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Podemos limpiar, secar y
planificar los potreros de las vacas próximas
-
Es la única época para hacer
los caminos tranquila y correctamente
-
Es la época ideal para hacer
un chequeo de la máquina de ordeño y efectuar los arreglos necesarios.
1.- EL SECADO
El uso del pomo de secado es
una práctica muy difundida en nuestros tambos. Es una excelente medida
para curar mastitis subclínica y crónica, ya que, por la larga duración
del tratamiento, es mucho más eficaz que el tratamiento durante la
lactancia (ver tabla 1).

No obstante, no espere un 100
% de eficacia: vacas viejas con infecciones de muy larga duración
generalmente son incurables.
Lo que es menos sabido es que
muchas vacas sanas se infectan durante el secado. Mientras se acumula
leche en la ubre y en la punta del pezón todavía no se formó el tapón de
queratina que luego protege contra la entrada de bacterias, la vaca es
extremadamente susceptible a la mastitis. Necesita protección del
antibiótico del pomo durante el período crucial hasta que se forme el
tapón (que puede llevar hasta 5-6 semanas) y empiecen a actuar otros
mecanismos de defensa. Es fundamental que el secado se haga correctamente
(ver cuadro 1).
Cuadro 1: El secado:
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Vacas de más de 12
litros/día se apartan y se baja la comida durante 2-3 días. Vacas con
menos de 12 litros/día se pueden secar de un día al otro.
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El secado tiene que ser una
tarea separada del ordeño: se apartan todas las vacas para secar y se
ordeñan al final.
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Con algodón y alcohol se
desinfecta la punta del pezón, empezando por los pezones más alejados y
terminando con los pezones más cercanos.
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Se destapa un pomo a la vez,
usando el pico corto si existe la opción. El pico solamente puede tocar
el pezón desinfectado. Se coloca en los pezones más cercanos, y luego en
los pezones más alejados.
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Sellado de pezón.
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Potrero limpio y seco, con
poca comida, durante 3-4 días. No se retira el agua. Observar
diariamente por síntomas de mastitis
Monitoreo de la eficacia
del pomo de secado:
Siempre es buena práctica
efectuar un CMT (y anotar el resultado!) o un recuento individual antes
del secado y otra vez cuando la vaca tiene 4 o más días de lactancia.
Permite detectar tempranamente problemas con el tipo de pomo
(resistencia-ver cuadro 2), la técnica del secado, o con el lugar donde
permanecen las vacas secas.
Cuadro 2: Qué pomo
de secado debo usar?
La investigación del Dr.
Gianneechini en la cuenca tradicional en 2003, comprobó que el
Staphylococcus aureus es la bacteria causante de mastitis subclínica más
común en el país. Alrededor de la mitad de los S. aureus era resistente a
la penicilina, y un 5-13 % también a las tetraciclinas. Un pequeño
porcentaje era resistente a otros antibióticos.
Es buena práctica sacar
muestras para aislamiento y antibiograma de una proporción de las vacas
periódicamente, por ej. cada dos años. Las mejores vacas para el muestreo
son aquellas con mastitis crónica: repetidoras de mastitis.
Muestreo
para aislamiento y antibiograma:
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No sacar muestras de vacas
que han sido tratadas en los últimos 7-10 días.
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Selección del cuarto: CMT o
registros de mastitis clínica.
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En lo posible, no lavar el
pezón. Si es muy sucio o en días de lluvia, secar con toalla de papel.
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Descartar 4-5 chorros de
leche al piso.
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Desinfectar la punta del
pezón con algodón y alcohol. El algodón debe quedar limpio.
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Sacar la muestra en un
frasco estéril (farmacia o proporcionado por el laboratorio), teniendo
cuidado de no poner la tapa en el piso y de tener el frasco inclinado
cuando se saca un buen chorro para que no caigan pelos o polvo en la
leche. No se necesita llenar todo el frasco.
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Colocar la tapa e
identificar el frasco con la caravana y el cuarto de la vaca.
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Enviar refrigerado al
laboratorio. Debe llegar dentro de las 24 horas.
No todas las muestras dan
resultados útiles: a veces la vaca no excreta bacterias en el momento del
muestreo, o ya se ha curado. Saque varias muestras (5-8) para tener una
idea de lo que pasa en el rodeo.
2.- LAS VACAS PRÓXIMAS
Otro dato poco conocido en el
país es que muchas de las mastitis clínicas y también subclínicas de los
primeros meses de lactancia tienen su origen en los últimos días antes del
parto. El pomo de secado ya no tiene suficiente concentración para
proteger, la vaca baja ubre y a veces empieza a correr leche. En este
momento es fundamental que tenga un lugar limpio y seco.
En la mayoría de los tambos,
el potrero de las vacas próximas siempre es el mismo y muchas veces está
muy contaminado. La contaminación más importante proviene de restos de
fardo y silo (materia orgánica) que son un sustrato ideal para los
estreptococos ambientales que encontramos frecuentemente como causa de
mastitis clínica y subclínica (Gianneechini 2003).
Planifique con esto en mente:
muchas veces se puede usar el pastor y hacer piquetes que periódicamente
se limpian de materia orgánica y se secan al sol. En otros casos se debe
destinar otro lugar a las vacas secas.
2.- CAMINERÍA
El principio del verano es el
momento ideal para hacer y arreglar caminos, entradas y salidas del tambo.
Durante el resto del verano, la vaca pisa el camino hasta dejarlo bien
firme.
No use escombros y tenga
cuidado con la calidad del balastro si quiere usarlo. En general, contiene
piedritas que se meten entre las pezuñas y causan pietín, o piedras más
grandes que son llevadas al hormigón y machucan las pezuñas.
En la gran mayoría de los
tambos, la mejor opción es un simple movimiento de tierra, haciendo
caminos de no más de 2-3 metros de ancho con buenas cunetas. Con caminos
más anchos, el agua no drena bien y empieza a formar pozos en la
superficie. Ponga caños si las vacas tienen que pasar por una cañada.
4.- LA MÁQUINA DE
ORDEÑO
A nadie se le ocurre no
cambiar aceite y filtros etc. al tractor, pero a la máquina de ordeño, que
tiene que funcionar correctamente todos los días dos veces al día, rara
vez se hace un chequeo y mantenimiento periódico.
El verano, antes de la
parición del otoño y con pocas vacas en el tambo, es el momento óptimo.
Se recomienda hacer:
-
Un chequeo general, que debe
incluir como mínimo
a.
la medición de los
pulsadores con un equipo adecuado,
b.
la medición de la
reserva de vacío efectiva y real,
c.
la medición del caudal
de la bomba con revisión de poleas, correas y lubricación.
d.
la medición del
diámetro y la caída del caño de leche, y el diámetro de los caños de
vacío.
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Un chequeo más extenso
incluye la búsqueda de pérdidas de vacío y el chequeo dinámico donde
también se detectan eventuales errores de los ordenadores.
-
Corrección de las fallas más
destacadas.
-
Un cambio de pezoneras y
tubos cortos de pulsado.
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Una revisión del estado de
las mangueras largas de pulsado y mangueras de leche, y todas las otras
partes de goma de la máquina, y recambio si fuera necesario (mangueras
de pulsado agujereados o muy blandos, mangueras de leche chatas o duras)
-
Una limpieza de pulsadores,
válvula reguladora, filtros de todo tipo, aceitera de la bomba de vacío
y un lavado de la bomba de vacío con kerosene o gasoil.
Autor: Mette Bouman,
COLAVECO, Parque el Retiro, Nueva Helvecia.
colaveco@adinet.com.uy
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