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TOMA Y ENVIO DE MUESTRAS EN LA
MAMITIS.
En cualquier análisis
microbiológico resulta fundamental una adecuada toma de muestras. En el caso de
la mamitis y debido a la presencia en la piel y el ambiente de muchas de las
bacterias implicadas en la misma se hace aún más necesaria una toma correcta que
no induzca identificaciones erróneas.
- Desinfectar
la punta del pezón con un algodón empapado en alcohol al 70%. Resulta
conveniente pasar algodones limpios hasta que estos no arrastran suciedad. Es
importante utilizar alcohol rebajado para no irritar la punta del pezón.
- Eliminar los
primeros chorros. El esfínter del pezón está contaminado muy frecuentemente con
algunas bacteria aunque no haya mamitis, estas bacterias se pueden eliminar
desechando los primeros chorros. De hecho si en los análisis que mandas hacer te
aparece con demasiada frecuencia Corynebacterium bovis, puedes sospechar que tus
muestras no están correctamente tomadas.
Toma
de muestras
1.- Tomar el tubo
hacia arriba.
2.- Poner el tubo
completamente boca abajo y quitar el tapón con la mano derecha.
3.- Poner el tapón
entre los dedos índice y medio.
4.- Volver la mano de
forma que el tapón quede protegido por la misma, manteniendo el tubo horizontal
para que no pueda entrar polvo. Tomar el pezón con la mano derecha colocándolo
horizontal, enfrente del tubo.
5.- Manteniendo el
tubo horizontal tomar el tapón por el extremo y colocarlo en el tubo.
Practica estos movimientos. No es tan sencillo.
- Toma 2 ó 3 ml en un tubo. Para hacer esto es mejor utilizar tubos estériles de
boca estrecha, por ejemplo «vacutainer», ya que con la boca ancha es más fácil
contaminar la muestra. Sin embargo, los tubos vacutainer tienen un tapón de goma
difícil de sostener en la mano en condiciones limpias mientras se toma la
muestra. De este modo, puedes sostener el tapón entre el meñique y la palma de
la mano mientras tomas la muestra, en vez de depositar el tapón en el suelo. En
el mercado también existen tubos con tapón de rosca excelentes para esta toma de
muestras, sin embargo, normalmente no los podrás utilizar para otras cosas.
- En cualquier caso
cuando tomes la muestra procura inclinar el tubo y no situarlo debajo de la
mama, sino lateralmente, para evitar que algo que caiga pueda introducirse en el
mismo.
Envío de muestras.
La toma de muestras en
tubos de boca estrecha simplifica y abarata los envíos por su menor volumen.
- Para enviar los
tubos utiliza nuestras bolsas.
- Para economizar en
envíos puedes agrupar las muestras de varias explotaciones. Si envias las
muestras dentro de la semana, conservalas en frigorífico sin congelar. Congela
solamente en el caso de que las retengas durante más tiempo (por ejemplo las
mamitis clínicas que te surjan).
- No añadas ningún
tipo de conservante a las muestras.
- Recuerda que los
tubos deben estar siempre correctamente identificados y acompañados de un
informe de la explotación.
TELITIS O VERRUGA EN
LA PUNTA DEL PEZON
La Telitis es una
inflamación del pezón y más frecuentemente del esfínter o punta del pezón. El
ganadero lo llama «verruga en la punta de la teta».
Las causas son variadas:
- Mal funcionamiento
de la ordeñadora. Excesivo vacío, poco masaje, pulsación rápida, etc.
- Mala técnica de
ordeño, sobreordeño.
- Ordeño en seco o en
mojado. El ordeño en seco, cuando están sucias las mamas, puede hacer que las
heces actuen como un abrasivo. El ordeño con los pezones mojados también puede
facilitar la aparición de irritaciones
- Pezoneras en mal estado.
- Lavado de mamas con
productos irritantes, por ejemplo el uso de lejias.
- Pisotones.
- Virus.
Síntomas y evolución
Hay un engrosamiento
de la punta del pezón con la formación de un absceso que dificulta la salida de
la leche, el proceso termina con la formación de una postilla. Algunas veces el
ordeñador quita la postilla con la uña e introduce en la teta cualquier
instrumento para sacar la leche (clavos, cerillas, bolígrafos, etc), lo cual
provoca que el problema se agrave (se producen mayores inflamaciones)
complicándose en muchas ocasiones con mamitis.
Soluciones:
El problema se centra
en el momento en que se produce la inflamación, sin embargo, el proceso no
resulta problemático cuando ha aparecido la pústula. Nuestra recomendación pasa
por secar el cuarto cuando al animal le quedan menos de 4 meses para el secado.
Por contra, si estamos en el principio de la lactación, se debe dejar de ordeñar
durante 6 días ese pezón y ordeñar los otros tres mientras se inyectan
antibióticos en el pezón afectado para que no surja una mamitis, después de ese
tiempo se puede ordeñar de forma normal. En cualquier caso se deben aplicar
pomadas con antibióticos y corticoides en la punta del pezón e inyectar de forma
intramuscular antiinflamatorios. También resulta conveniente bañar el pezón con
agua helada para disminuir la inflamación. El pezotomo sólo se puede usar cuando
la lesión es crónica (pústula). En muchas ocasiones la higíene de los dedos que
aplicaran la pomada deja mucho que desear. Por esta razón otros profesionales
sustituyen el uso de las pomadas y los antibióticos con baños de pezones de
algún producto yodado de calidad, con una buena capacidad para formar una
película alrededor del pezón y de larga duración.
En cualquier caso este
es claramente un problema de explotación que debe ser solucionado mejorando las
rutinas y el manejo general del ordeño de la explotación.
Prevención
Revisar la máquina de
ordeño y comprobar que la técnica de ordeño es la adecuada.
ECTIMA
El ectima es un
proceso vírico (poxvirus) ampliamente distribuido en todos los paises
productores de ovino. El virus produce pústulas y costras en la boca de los
corderos y en los pezones de las ovejas, aunque en muchas ocasiones pueden
aparecer pústulas en el pezón sin boquera en los corderos y viceversa. En
cualquier caso es un factor predisponente a la aparición de infecciones
mamarias. En esta ocasión y a diferencia de la telitis, la mayoría de los
animales aparecen afectados antes de ser ordeñados por lo que no estamos ante un
proceso ligado a la máquina de ordeño.
Sintomas y
evolución.
En el pezón aparecen
pequeños abscesos que van engrosándose para finalmente abrirse y formar
pústulas. Simultáneamente se pueden producir «cordones» en el interior del
pezón. Esta infección se asocia en muchas ocasiones a procesos mamíticos, en
cualquier caso conllevan una perdida de producción y una dificultad en el
ordeño. Normalmente, los cordones se deben a procesos infecciosos consecuencia
del ectima.
Soluciones
Una vez iniciado el proceso se puede tratar con pomadas que contengan
antibióticos y antiinflamatorios, acompañando estos tratamientos con el baño de
pezones en productos desinfectantes (Iodóforos o clorhexidina). El lavado de
toda la ubre con el baño de pezones soluciona muchos problemas. Puedes utilizar
el mismo producto que empleas en el baño de pezones tras el ordeño. Otros
veterinarios, especialmente aquellos que trabajan en animales de aptitud
cárnica, utilizan aérosoles con antibióticos tanto en el pezón como en la boca
del cordero.
Prevención
Tras detectar el
problema, la prevención puede hacerse vacunando sistemáticamente a todo el
rebaño para lo cual puedes utilizar la vacuna de ovejero. Vacuna a las hembras
dos veces con un intervalo de 15 días y vacuna a todos los corderos (2-3 días
tras el parto). La dificultad de vacunar a los corderos es que debes resuspender
50 dosis (presentación única), aunque vayas a vacunar pocos corderos, este
problema lo puedes solucionar buscando alguien que te alicuote la vacuna en
dosis menores.
OTROS PROCESOS EN EL PEZÓN
En este capítulo
también conviene recordar otros procesos producidos en el pezón del animal como
la leucoplasia del pezón que cursa con retención de leche a consecuencia de la
persistencia del tapón de queratina tras el parto. En ovejas de carne (Rasa
Aragonesa) García de Jalón (comunicación personal) ha determinado que la
leucoplasia supone el 2% de las lesiones detectadas. Mediante un masaje y la
introducción de una cánula, puede deshacerse la obstrucción y el animal
recuperar la funcionalidad normal.
Finalmente convendría
hacer mención de los fibropapilomas y de ciertas infecciones cutáneas por S.
aureus, conocidas como impétigo, que pueden asentarse en la piel de la ubre, las
cuales favorecen la aparición de infecciones mamarias.
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